Wednesday
Jul212010

God will take care of us!

God will take care of us in the midst of what is going on in the world. We must continue to execute what we have learned from God’s Word. As a Believer, do not participate in the recession. God always has an abundant supply, so expect Him to do what He has promised in His Word. Refuse to fear, as you make His commandments a priority in your life.

Reasons we do not have to fear recession:

God has not given us a spirit of fear.

2Timoth 1:7 For God has not given us a spirit of fear, but of power and of love and of a sound mind.


Fear is not ok. We do not have to accept something God did not give us; resist it. When we tolerate fear, we contaminate our faith. Whatever you fear will come upon you. We don’t have to participate in recession. To overcome the fear of recession you need the following attitudes.


God supplies my needs

Philippians 4:19

Needs in this scripture is translated I Greek as demands or request. It is your responsibility to present God with your request. Expect them to be filled to the full and refuse to worry. Repeat to yourself, “God is my source!” Your attitude has to be that you are depending solely on God. He has an abundant supply at all times. Believe the promises from God’s word, not the government. I refuse to fear when circumstances indicate failure.



As for me, I will call upon God; and the Lord shall save me (Psalms 55:16).



Cast your burdens on the Lord, release the weight onto him. He will not allow you to fail (Psalms 55:22,AMP).



The Lord is with you; He will harden you against difficulties (Isaiah 41:10 AMP).



I have covenant statements from God that say I will prosper in all that I do and I believe it! Keep the words of covenant by acting on them. (Deuteronomy 29:9)



Say continually, “ let the Lord be magnified who has pleasure in the prosperity of his servant” (Psalms 35:27).



Meditate on the Word day and night. One form of meditation is speaking the word (Joshua 1:8).

Tuesday
Jul202010

A Quién Serviremos

Josué llevó al pueblo de Israel a la tierra prometida de Canaán y les ayudó a pelear muchas batallas. Acercándose el fin de su vida, Josué reunió a los líderes de Israel para animarles una vez más: "Ustedes han visto todo lo que el Señor su Dios ha hecho con todas aquellas naciones a favor de ustedes, pues él peleó las batallas por ustedes" (Josué 23:3).

Josué quería que los líderes supieran que Dios continuaría peleando por ellos; pero también quería que supieran que Dios esperaba obediencia a Su Palabra: "Si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros" (Josué 23:16). Josué después reunió a todo el pueblo y les dijo que había llegado la hora de escoger.

Josué 24:15 "Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová."

Los Israelitas habían visto la mano fuerte de Dios mientras batallaron contra sus enemigos en Canaán y habían oído muchas historias acerca de la protección de Dios cuando los sacó de Egipto - ahora era el tiempo para tomar una decisión. Podrían hacer el compromiso de servir al Señor con TODO su corazón, o podrían servir a los dioses del mundo hechos por el hombre. 

Hoy en día enfrentamos la misma decisión. Decidimos seguir y servir a Jesús, o hemos decidido servir a las prioridades y "dioses" de este mundo. "El que en El cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios" (Juan 3:18). No existe una zona neutral, tenemos que decidir!

Cada persona necesita decidir por si mismo acerca de Jesús, pero también cada uno de nosotros tenemos una oportunidad maravillosa para influir en otros - especialmente aquellos en nuestra familia. Note que Josué habló con valor por su casa completa: "SERVIREMOS a Jehová!" No podemos forzar a otros a tomar (y no podemos satisfacer su sed tomando por ellos), pero definitivamente podemos llevarles al agua.

No podemos seguir flotando en la vida esperando para ver donde las atracciones de este mundo nos dirigen; tenemos que vivir con intención y propósito, y decidir una vez y por siempre servir a Dios con una devoción sin restricciones. Hoy, estamos parados en el cruce de la calle y tenemos que escoger. Hoy, tenemos que escoger a quién serviremos.